America Latina

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viernes, 15 de mayo de 2015

GLOBALIZACIÓN EN AMÉRICA LATINA

LA DEUDA EXTERNA
Las causas.- En la década del 70 los países latinoamericanos tenían una enorme necesidad de dinero para sostener su economía. Ese dinero lo obtuvieron de los grandes bancos internacionales. Estos bancos facilitaron los créditos con el fin de obtener ganancias de las grandes sumas de dinero depositadas en ellos por los países árabes enriquecidos por la suba del precio del petróleo. A los bancos les servía incluso prestar dinero con interés bajo y plazos largos, antes de que los capitales quedaran inmovilizados sin dar ninguna ganancia.
Los países que recibieron esos préstamos, muchos de los cuales eran gobernados por dictaduras, no se encontraban en condiciones de devolver el dinero prestado, puesto que la mayor parte de ese dinero no se dedicó a actividades productivas capaces de generar las ganancias necesarias para pagar la deuda.
Para pagar las deudas contraídas se recurrió a nuevos préstamos o refinanciando en condiciones menos favorables. De esta manera la deuda fue aumentando cada vez más y se hizo difícil pagar los intereses. La situación se agravó por:
- La caída de los precios de los productos exportados por los países de A. Latina. Por lo tanto fue necesario aumentar la cantidad de los productos exportados para poder recibir fondos frescos.
- La fuga de capitales que entre 1970 y 1985 fue de 100 mil millones de dólares, o sea una cuarta parte de la deuda.
- El aumento de la tasa de interés en los países desarrollados, lo que provoca automáticamente un aumento en la deuda.
Las consecuencias.- En los años 80 se hicieron sentir los efectos de la deuda. En diez años el dinero adeudado se había multiplicado por diez, pasando de 20 mil millones de dólares en 1970, a 200 mil millones de dólares en 1980. Para poder pagar los gobiernos aplicaron políticas de ajuste, provocando la caída de los salarios y desocupación. Los estados redujeron sus gastos en actividades de apoyo a los sectores más carenciados y dejaron de hacer obras de infraestructura.
En la conferencia de L a Habana de 1985 muchos presidentes latinoamericanos declararon la necesidad de un cambio en el orden económico internacional, aunque ninguno acompañó el planteo del dirigente cubano Fidel Castro de que la deuda era impagable. Posteriormente el gobierno de Perú propuso que sólo se pagara por año el 10% de lo que ingresaba por las exportaciones, Venezuela solicitó un plazo de 30 años para pagar la deuda y México se declaró en quiebra.
El Fondo Monetario Internacional respondió enérgicamente, culpando a los deudores de dilapidar el dinero por sus políticas económicas y amenazando con cortar todos los préstamos a aquellos que no pagaran con puntualidad. Los bancos y el FMI impusieron estrictas condiciones para otorgar nuevos préstamos, obligando a los gobiernos a emprende profundas reformas económicas. Estas reformas se basan en el liberalismo económico (neoliberalismo) impulsado por los economistas de la Universidad de Chicago con Milton Friedman a la cabeza. Las medidas“recomendadas” a los gobiernos son:
- Reducir el papel del estado en la economía privatizando empresas estatales y desregulando la economía (dejando la iniciativa a las empresas privadas, no fijando el valor de la moneda, etc).
- Abrir las economías al mercado y a las inversiones extranjeras.
- Reducir la emisión de moneda para limitar la cantidad de circulante y de esa manera, al reducir el consumo, mantener los precios y evitar la inflación (política deflacionista).
La moderación del crecimiento latinoamericano en el contexto de desaceleración global En esta sección se discuten cuatro aspectos relacionados con el escenario externo de corto y mediano plazo. Primero, se presentan las proyecciones de crecimiento para los próximos cinco años en los principales mercados. 


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